" Qué grande es la diferencia entre la esperanza y la expectación. Al principio creía que tenía que ver con el tiempo, que la esperanza era aguardar algo más lejano. Me equivocaba. La expectación pertenece al cuerpo, mientras que la esperanza es del alma. Ésa es la diferencia. Las dos conversan, se animan o se consuelan, pero sueñan cosas distintas. Y he aprendido algo más. La expectación del cuerpo puede durar tanto como cualquier esperanza. Como la del mío, pensando en el tuyo. Expectante"
De A para X (John Berger)
Para no salirme por segunda vez de la temática del blog, en mi caso hablaría de esperanza...
TOTALMENTE DE ACUERDO, PRECIOSO EL TEXTO...BESOS
ResponderEliminarYo hoy he leido esto. Es de Maruja Torres, de la columna de hoy del Pais y a veces merece la pena recordar que pendemos de un hilo muy frágil, muy muy frágil:
ResponderEliminar"Hay momentos en que se apaga la luz y es de noche en el alma. Ocurre cuando se producen catástrofes que podrían habernos sucedido a nosotros. Un accidente aéreo, un tsunami en lugar y época de vacaciones. Contenemos el aliento. Sabemos que sólo el azar dirige nuestros pasos, que quizá hay en nuestro futuro un avión que carece de fecha de regreso en su hoja de ruta.
Hablan los expertos, sollozan los deudos, fíjate, comentamos, esos dos se salvaron porque no hubo forma de que consiguieran billetes, aquel pobre tenía una reunión a la que nunca llegó...
Y pasan los días y volvemos a nuestra rutina. Junto con la sombra de la tragedia desaparece también nuestra aprensión. Asumimos nuestro papel de personajes en una obra cuyo guión no hemos escrito y cuyo desenlace desconocemos, cuyos capítulos no controlamos.
Nos apresuramos a recitar el papel tal como va surgiendo, porque es lo único que podemos hacer. Que el azar actúe, pues de todas formas lo hará, con o sin nuestro permiso.
O te quedas pensando por un largo tiempo en los sueños rotos. No hace falta subirse a un avión. Basta con que un conductor distraído o demasiado rápido choque contra nuestro coche, y el mundo se hunde. A un matrimonio británico le sucedió hace unos pocos años. Su hijo de 18 meses sufrió una parálisis casi total. Sus vidas cambiaron, pero ni siquiera ese acomodo a la desesperanza de cuidar su cuerpecito inmóvil les fue permitido durante muchos años. El niño acabó falleciendo, y ellos se arrojaron al mar desde un acantilado, con su cadáver metido en una mochila y sus juguetes en otra. Más o menos a la hora en que se intentaba localizar el Airbus perdido.
Sueños rotos. Hay momentos en que se apaga la luz, y todo es frágil."
Fragilidad....Hay una canción de Ismael Serrano (a la cuál le hace los coros Olga Román),que se llama así. La canción habla sobre la fragilidad de ciertas cosas que no lo parecen y la no fragilidad de otras que aparentemente lo parecen. Bueno dejo un " pedazito" del estribillo de la canción, por si alguien no la conoce:
ResponderEliminar"Quizá no seamos héroes
pero aún seguimos vivos
y en la crisálida su voz estallará.
Y no se quedará inmóvil al borde del camino
y hará futuro su fuerte fragilidad"
Quizá nos equivoquemos a veces al medir la fragilidad de las cosas, de las personas, de las situaciones... Y nuestros ojos nos engañen.