No se si lo estoy haciendo bien pero hoy me inicio a la iniciativa de http://trimadre.blogspot.com.es con esta entrada, a modo de presentación. Me gusta esta iniciativa especialmente porque socializa mi blog y tambíén, tal vez sobre todo por eso, porque me "obliga" a lanzar una mirada introspectiva y a pensar en mi, que me olvido de mi misma con frecuencia, al menos una vez a la semana. A ver cómo sale la cosa...
Todo el mundo conoce a las Matriuskas, las muñecas rusas que en algún momento alcanzan las estanterías de nuestras casas. Son de madera, muy decoradas y desmontables, como una colección de cajas que pueden encajarse una dentro de la otra. Nos atrapan porque tienen cierta magia, como un espejo enfrentado a otro espejo, o como una espiral, que parece no acabar nunca. Son huecas por dentro y en su interior siempre hay otra muñeca igual, como ella pero más pequeña, ligeramente distinta, que a su vez contiene otra muñeca más y ésta a su vez otra, y luego otra… hasta no se sabe dónde.
Tengo unas muñecas Matriuskas en el despacho de casa que compré cuando viaje a Moscú, hace ya cinco años. Mirándolas, ayer por la tarde, me preguntaba por su significado, por lo que simbolizan, y quizás por que ya lo supe alguna vez me dio por pensar en la familia. Parece ser que el nombre de Matriuska procede de Matriona, un nombre ruso que se asocia a una mujer fuerte y robusta y es alusión a la madre y maternidad, así que no estaba muy desencaminada.
Sin embargo mi interpretación no fue exactamente la de que la muñeca grande es la madre que lleva dentro a su descendencia, hijo por hijo, hasta terminar con un diminuto bebé. La mía fue un visión más, por llamarlo de alguna manera, social. Algo así como que la muñeca mayor representa el conjunto de todas las familias, con sus peculiaridades, y que dentro de ella se encuentran los diferentes modelos de familia, integrando un todo, y que cada una de ellas, aunque de distinto rostro y tamaño, es igualmente necesaria para que la Matriuska, en su conjunto, tenga sentido. Esta visión me pareció que tenía más que ver conmigo como madre, yo que no he llevado a ningún hijo dentro, y como parte de una familia no convencional.
De acuerdo a mi teoría de la muñeca rusa, mi familia, minoría entre minorías, sería, si no la más pequeña, una de las que hay que mirar con lupa. Una Matriuska pequeña pero brillante, llamativa, cazadora de miradas y objetivo de muchas preguntas. Y es que como familia adoptiva, interracial e híbrido entre monoparental y biparental, por diferente, porque saltamios a la vista, somos también destinatarios de la curiosidad de los otros. Una pátina especial que también nos distingue de la familia 100% caucásica con niño, niña, perro y monovolumen. Esperable, comprensible pero….muuuuuy cansado. Y no me estoy refiriendo a las preguntas indiscretas, a la falta de tacto y otro tipo de situaciones varias que hemos vivido, algunas desagradables otras simplemente cómicas, me refiero al escenario diario, en el parque, en el autobús, por la calle, a esas miradas o comentarios respetuosos, bien intencionados, pero de los que a veces me gustaría poder desconectar, escapar. Pasar desapercibidos.
Al principio, por naturalidad, por educar y ser educada, incluso por “entrenarnos” solía embarcarme en conversaciones en las que, sin concretar nada, explicaba mucho, pero poco a poco, porque la mayoría de las veces una pregunta lleva a otra y termino escuchando algo que no me gusta, voy eliminando respuestas de mi repertorio. No es secretismo, no es que haya nada que no pueda contarse, es sencillamente que no me gusta, ni me parece oportuno, dar explicaciones sobre nuestra vida allá por donde piso. No es cuestión ni siquera de privacidad (¡escribo en un blog completamente público!) se trata más bien de sentirse invadida en tu espacio, como si de pronto alguien entrara en tu casa y abriera los armarios sin permiso. Y de todas respuestas alternativas que puedo dar, me voy quedando con las más pequeñas, con las de madera maciza, con las contundentes y robutas, con las que ponen fin a la sucesión casi interminable de muñecas huecas: SI, NO o NO SE. Con las respuestas que cierran los armarios a cal y canto. Con las respuestas caparazón, que devuelven el derecho de admisión a nuestra pequeña parcela de gente cualquiera, normal, desconocida, a nuestra vida privada.
¿Es tu hijo? SI…. ¿Su padre es como él? NO (he puesto “como él" por transcribir literalmente, prácticamente nadie dice negro, tengo pendiente escribir un post sobre eso)… ¿Qué sabes sobre su familia biológica?.... NO SE.
Y al hacerlo siento que educo, que soy educada en las formas, y sobre todo siento que protejo algo, a mi hijo, a nuestra historia, a mi familia. Siento que con ello cuido a la más pequeña de las figuras, la última de la serie de Matriuskas, la más débil y fuerte al mismo tiempo.

Guau... BIENVENIDA. Me ha parecido una reflexión absolutamente esclarecedora. Nunca se me habría ocurrido enfocar el significado de una matriuska como los has hecho tú de una forma tan magistral.
ResponderEliminarYa he visto que Bego, de Much more than I am. ;))
Y era una palabra FUNDAMENTAL en este diccionario. Gracias y un besazo!
Iba a decir guau, como Nieves. Para no repetirme diré WOW. Menudo estreno muchacha, cómo me ha gustado. Lo bien que escribes, lo bien que has expresado esa sensación de familias que llamamos la atención y que necesitamos cerrar armarios porque estamos cansados. Y la palabra, el significado que le das...pone los pelos de punta.
ResponderEliminarPrecioso Cristina, bienvenida al carnaval de la maternidad. Espero ese post sobre el miedo a decir NEGRO ;-)
Un besazo
Por cierto, quita el captcha para que te comente más gente ;-)
ResponderEliminarMaravillosa entrada!!! Bienvenida a este carnaval!!!
ResponderEliminarAl igual que a Nieves, creo que tu definición de matriuska es sencillamente perfecta (nunca lo había pensado así) y ahora no puedo verla de otra manera. Tus palabras calaron hondo en mí al igual que las de Bego. Tienen tanto que aportar y enseñarnos!!!
Gracias por compartir tu mirada con nosotros.
Un beso grande desde Argentina
Muriel y yo
ufff que bueno! me ha gustado mucho tu manera de escribir. Un beso
ResponderEliminarPues si te sirve para mirar por ti ya es importante, porque hay vecea que con la velocidad que pasa todo se nos olvida.
ResponderEliminarY bueno si las mayorías soportamos impertinencias, las minorías debe ser muy duro por el poco respeto y tacto de muchos.
Salu2
Me gusta mucho tu manera de ver a las matriuskas, y me siento identificada contigo,en mi vida tambien tengo que ayudarme de las respuestas caparazón, y tampoco tengo nada qu ocultar pero hay cosas que a nadie le importa...
ResponderEliminarUn beso
Hola y bienvenida al carnaval :)
ResponderEliminarNunca me había puesto a pensar en las Matriuskas de ese modo. Pero claro, son como guardianas de lo privado, de lo nuestro, de nuestra casa, de, como dices, los armarios que hay en ella, aquellos espacios a quien solo una da permiso para ingresar.
Qué desatinada puede ser la gente... A veces una quisiera no tener que toparse con desubicaciones de ese tipo nunca en la vida, pero ni modo. Me gustan las respuestas que ahora das :)
Espero seguir leyéndote.
Buen fin de semana!
Bienvenida al carnaval!!!! Me ha encantado tu entrada!!!!
ResponderEliminarbesos!
bienvenida y qué entrada!!!! desde ahora miraré a estas muñecas con otros ojos... feliz día y perdona que mi retraso en pasar
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