Como ya comenté en alguna entrada me matriculé en primero Psicología el curso pasado. Estudiando una de las asignaturas a las que me he presentado estos días –Psicología de la Atención- he descubierto el concepto de Integración Sensorial. Es la capacidad de nuestro sistema nervioso de procesar la información que recibimos de nuestros sentidos para conocer el mundo que nos rodea y el lugar que ocupamos en él. Adquirir una capacidad de integración sensorial funcional es primordial para adecuado desarrollo y aprendizaje de nuevas habilidades así como para responder correctamente a las demandas de nuestro entorno. La Integración Sensorial comienza a forjarse desde el primer segundo de vida. Nacemos con casi todo el bagaje anatómico necesario, pero somos como un plato de alta cocina que inaugura el mundo sólo con los ingredientes, el resto, en una interacción continua con el ambiente, se va modelando de acuerdo a las necesidades del entorno en que crecemos. ¿Y cómo se forja este proceso neurológico que tiene como objetivo integrar toda la información que recibimos a través del tacto, del olfato, de la vista y de la percepción de nuestro propio cuerpo?... Pues claro está, como todas nuestras habilidades, con la práctica, es decir, escuchando, oliendo, viendo, sintiendo el calor o el frio, sintiendo el contacto de la piel de nuestros cuidadores y en definitiva a través de la estimulación sensorial.
Aunque estudié algo sobre este tema muy de refilón y dentro del marco de otra teoría (Teoría de la Integración de características) ya con la primera línea –que no dejaba de ser una pequeña mención dentro de un modelo teórico –mi atención se desvió completamente hacia mi hijo puesto que si la capacidad de procesar adecuadamente la información sensorial se inicia con la estimulación, desde el primer minuto de vida, ¿qué pasa con los niños que durante meses o inclusos años no han tenido la estimulación suficiente para conseguir la integración sensorial propia de su edad? ¿es esto recuperable? ¿cuáles son los síntomas que deben hacernos sospechar de que algo no se unifica bien dentro de sus cabecitas?
Casualmente, unos días después, me encontré, en el libro “Adopción y Escuela” de Beatriz San Román, un apartado dedicado precisamente a este tema. En él, pueden leerse cosas como estas:
"Quienes tienen problemas de integración sensorial no siempre son capaces de abstraerse de unos estímulos y centrarse en otros. Perciben el mundo de modo caótico e hiriente. Pueden ser sensibles a las sensaciones más cotidianas o tener dificultades para registrarlas."
"Suelen ser niños patosos, a los que les cuesta coordinar movimientos. Se sientes incómodos e inseguros cuando deben emplear el sentido del equilibrio. A otros, la ansiedad que les produce no poder decodificar adecuadamente los estímulos les lleva a moverse incesantemente."
"Cuando esto ocurre es previsible que tareas escolares típicas como colorear o escribir sin salirse de la línea , utilizar las tijeras, atarse los cordones o seguir una secuencia de instrucciones les coloque en un brete. Más aún, su autoestima y aceptación social pueden resentirse si son patosos, faltos de coordinación y más temerosos que sus compañeros"
Y al leerlo el runrún inicial se convirtió en toda una sinfonía de preguntas que despertó en mí el deseo de buscar información al respecto. Me he puesto manos a la obra y he estado leyendo algunos artículos sobre esta materia, por qué y cuándo ocurre, que síntomas, dificultades y características tienen los menores con este trastorno, qué siente los niños que tienen problemas de integración, cómo se debe actuar con ellos etc.. . Estas son algunas de las conclusiones que he sacado:
1- A. Jean Ayres fue la primera terapeuta en identificar la disfunción en integración sensorial en niños con problemas de aprendizaje y de tipo motor, definiéndola como una deficiencia en la manera en que estos niños organizaban la información recibida en sus cabezas. Un dato importante y muy esperanzador para los padres es que ella misma sufrió estas mismas dificultades en su infancia.
2- Los niños adoptados, debido a la falta de estimulación durante periodos críticos de su desarrollo, son un grupo de riesgo para este tipo de trastornos.
3- A nivel general estas son algunas de sus manifestaciones:
- Hipersensibilidad o hiposensibilidad a las sensaciones, al tacto, a la luz, a los sonidos fuertes, a la textura de los alimentos y a ciertas actividades como subirse a un tobogán o saltar con los dos pies.
- Nivel de actividad muy alto o muy bajo. Necesitan o inhiben la estimulación de manera extrema.
- Problemas de coordinación
- Retraso en el aprendizaje académico que a su vez derivan en baja autoestima.
- Baja organización conductual. Son impulsivos, se distraen fácilmente, les cuesta regular su comportamiento y son muy vulnerables a los cambios de rutina.
- Problemas de precisión motriz
- Retraso en el lenguaje.
- Dificultad para expresar emociones.
- Perciben los cambios de estimulación como una agresión, por eso suelen afrontar de manera desproporcionada los cambios de una actividad a otra.
4- Todos los síntomas enumerados en el apartado anterior son consecuencia de que las siguientes habilidades de su sistema nervioso no se han desarrollado de manera óptima. :
- La modulación y la inhibición nos sirven para abrir o cerrar voluntariamente el número de estímulos que recibimos de acuerdo a la tarea que estamos realizando. Por ejemplo, si tenemos que concentrarnos en estudiar buscamos estar en silencio y quedarnos quietos en una silla. Si queremos escuchar lo que nos dice una personas focalizamos la atención en ella y bloqueamos o inhibimos el resto de ruidos del ambiente.
- Habituación. En nuestro entorno es muy difícil el silencio, las máquinas, los autobuses, el aire acondicionado, el sonido del mar si estamos en la playa, un grillo en la noche… Pero cuando un determinado sonido es continuado llega un momento en que dejamos de escucharlo, nos habituamos a él y por lo tanto, deja de interferir en lo que estemos haciendo
- La Facilitación asocia una valencia positiva o negativa a una experiencia concreta, y en base a esta asociación tendemos a hacer las cosas que nos agradan y a evitar las que nos desagrada, es decir, que nuestro propio cerebro nos facilita la respuesta adecuada.
5- ¿Qué sienten los niños con problemas de procesamiento sensorial?
-En el artículo divulgativo de Bárbara Viader (http://www.ceivalencia.com/pdf/integracion_es.pdf) lo escribe una de manera simbólica que supera a cualquier explicación teórica que podamos encontrar. Copio textualmente:
“ Enciendan la radio y no la sintonice; manténgala en un sonido estático y suban el volumen. Pidan a alguien que encienda y apague las luces cuando le apetezca. Siéntese en una silla rota (que tenga solo tres patas) y apóyense en una mesa de las que se mueven. Ahora pónganse una jersey apretado y áspero en lugar de una camiseta confortable, los calcetines del revés y unos zapatos de medida más pequeña. Rellenen un plato de queso parmesano rallado, abran una lata de sardinas y traigan la comida del gato encima de la mesa. Para finalizar piensen en la comida que más detesten y coman. Con todo esto en juego, cojan un libro, ábranlo e intenten aprender alguna cosa nueva.”
6- ¿Qué hacer si tu hijo tiene problemas de integración sensorial?
a. Fuera de casa acudir a un especialista en terapias de estimulación sensorial y dentro de casa armase con una dosis extra de paciencia e intentar comprenderle para saber ayudarle. No olvidar nunca que es más frágil que los demás, que siente más intensamente y que no se le puede pedir una capacidad de autocontrol que no tiene. Tenemos que hacer doble acopio de calma, una para nosotros y otra, aún mayor, para él.
b. No forzarle con las experiencias que le producen rechazo o estrés y reforzarle cuando sea él quien se animan a explorar.
c. Propiciar las conductas exploratorias a través del juego, respetando su rítmo y evitando aquellas situaciones que le sobreexcitan o irritan.
d. Todo esto es en realidad es aplicable a cualquier niño, que dependiendo de la edad, también estará en pleno proceso de alcanzar todas estas habilidades de codificación, procesado e integración de la información sensorial.

Vivimos en una sociedad con claros problemas de integración sensorial
ResponderEliminarHola te he dejado una sorpresa en mi blog http://aidaerian.blogspot.com.es/2013/06/premio-otorgado-por-httpmadredelsigloxx.html
ResponderEliminarUn saludo