sábado, 9 de junio de 2012

Un año del viaje


Estos días estamos reviviendo esos primeros días con Mamush…
Se ha cumplido un año del primer juicio, un año que fuimos al pueblo a por la cuna y pintamos de azul su habitación, un año de los nervios, de las maletas, de la lista casi interminable de cosas que no podíamos dejarnos en Madrid.
Salimos tal día como hoy, a la hora de la comida. Mi hermana mayor me acercó al aeropuerto donde nos reunimos con las otras familias y Sonia, que viajaba conmigo esas dos primeras semanas. Entre las dos llevábamos tres maletas, la sillita del niño y mucha emoción… Cuando al salir cerré la puerta de casa y pensé que cuando volviera a entrar sería con el niño en brazos no podía creerlo.
Volábamos vía Frankfurt donde teníamos que hacer una escala de seis horas hasta embarcar rumbo a Addis Abeba. Salimos con retraso por lo que al llegar al Frankfurt tuvimos que dar unas cuantas vueltas para poder aterrizar, dimos tantas vueltas que al cabo de un rato el piloto nos comunicó que por falta de combustible teníamos que volar hasta Colonia a repostar…¡toda una aventura! De Colonia regresamos a Frankfurt sin salir del avión pero como mucho miedo en el cuerpo porque entre unas cosas y otras las seis horas de escala se nos había esfumado y teníamos, literalmente, los minutos contados.
A partir de ahí toda la mala suerte de la tarde se nos puso a favor y llegamos a los mostradores justo antes de que cerraran. A continuación, sin tiempo casi a ponernos nerviosos, corrimos hasta embarcar.
Ya en el vuelo, nos relajamos, contentos por estar ya tan cerca de los niños.

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