lunes, 9 de julio de 2012

Piedras mágicas contra la timidez

Desde hace un par de meses la timidez ha llegado a nuestras vidas. De bebé Samuel era un niño muy sociable, que sonreía a todo el mundo y por todos se dejaba coger, yo incluso me “quejaba” porque no parecía distinguir unos adultos de otros. Mientras estuviera en brazos y con alguien que le hiciese carantoñas él era feliz.

Ahora las cosas han cambiado un poco y no todos los adultos somos iguales para él, ahora existe mamá, papá, y… el resto del mundo. Sigue siendo un niño alegre, participativo y cariñoso, así es en casa y así nos transmiten que se comporta en la guardería, pero de un tiempo a esta parte se transforma cada vez que enfrenta a situaciones desconocidas o presiente que mamá va a desaparecer.
Los síntomas: se pone nervioso, lloriquea, se queda serio, no se quiere separar de mi, protesta si le tocan (especialmente la cara), se vuelve demandante, exigente… En función del día, que esté más o menos cansado y de las personas, esta etapa puede durar unos minutos o toda la tarde, pero lo cierto es que a mi niño le asustan las cosas nuevas y le cuesta un poquito adaptarse. Diagnóstico… pues podemos poner algunos nombres como timidez, mamitis, miedo a lo desconocido o tal vez, simplemente, una etapa como otra cualquiera…. Ante esto, a mi no se me ocurre mejor terapia que el cariño, dejar que las cosas vayan a su ritmo y mucha, mucha paciencia.
Esto es lo que le ha pasado en nuestras últimas salidas: Zoo con Abay, Retiro con los amigos de Etiopía, piscina de Somosierra, Rascafría, comida familiar en el restaurante Nuria, incluso el fin de semana en el pueblo con los abuelos... Sin embargo, él solito, ha descubierto un remedio natural para paliar los síntomas. No nos sirve para socializar más, pero si, algo es algo, para concentrarse tanto tanto que se le olvida todo lo que hay alrededor, eso que tanto le asusta. Son piedras mágicas contra la timidez, y es increíble, si tiene un cubo (si tiene agua mejor) y un par de piedras, se le quitan todos los males….
El otro día leí que hay varios tipos de timidez, y entre ellas se encuentra la de las personas que no es que teman las relaciones sociales sino que simplemente están mejor solas, con cosas inanimadas. No se si Samuel, por temperamento, es de esas personas, pero si creo que ser sociable es algo muy importante, fundamental para la satisfacción y la alegría de una persona, por eso, aunque nos monte “numeritos”, aunque se queje y se me pase por la cabeza “para esto mejor nos habíamos quedado en casa” no quiero dejar de insistir, sin presionarle, pero sin parar de proporcionarle espacios donde se pueda relacionar, ver a personas diferentes, lugares diferentes, sonidos, colores, animales… Desarrollar poco a poco su capacidad de adaptación, sus mecanismos, como las piedras, para manejar el miedo. Seguir, como digo, insistiendo, aunque ese proceso nos cueste algunos malos ratos…

3 comentarios:

  1. No sé cuanto tiempo lleva samuel con vosotros, lo siento.. pero quizá sea simplemente, vinculación!!
    Un saludo.

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    1. ¡¡¡vinculación!!! Si claro, por descontado.... por eso al principio se iba con cualquiera (lleva un año con nosotros). Lo que quiero es que poco a poco sepa que no nos vamos a ninguna parte, que estaremos siempre a su lado...
      Por otro lado, me quedo con lo que le dijo mi sobri de 11 años a mi madre (que está "preocupada" por lo madrero que es). Le dijo: "yo creo que eso es bueno"....¡ Claro que es bueno que quiera estar con sus padres!! ¿Cómo no iba a serlo?
      UN beso Laura

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    2. Mi madre hubo un tiempo, me decia que el niño estaba muy mimado que todo el dia queria estar conmigo, bla bla bla... cada vez que lo decia yo me hinchaba de orgullo de pensar que algo estaba haciendo bien... y cuando fuimos al primer seguimiento con la psicologa, el niño se metió entre mis piernas (hacia un año de su llegada) y solo de verlo la psicologa dijo "aprobado!", jejeje

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