Repasando mis últimas entradas me he dado cuenta de que a veces soy una madre quejica y que estoy, sin querer, repitiendo el patrón de todas esas madres a las que he escuchado hablar entre sí quejándose de que su hijo llora, de que su hijo no come, que su hijo no duerme, de que su hijo no le deja hacer nada, de que su hijo esto o lo otro, pero nada bueno. Y la verdad, para que todo los sepáis, es que superamor tiene muchas cosas buenas:
1- Tiene una risa maravillosa. Tiene muchas risas diferentes, mi favorita es cuando ríe de felicidad, porque se siente querido, porque le cojo y le achucho y le doy besos por todo el cuerpo… Y se ríe sin parar, tanto que creo que se va a ahogar. Entonces paro y le digo… Este dedito chiquitito es de mamá… Y el dice, entre risas…. “ES MIOOOOO!!! “
2 – Es prudente. Aunque se lance desde el respaldo del sofá e intente subirse a la mesa, todo lo hace despacio, midiendo sus movimientos, cuestionando si será o no capaz. Incluso cuando corre rápido, calle abajo, para si le pides que lo haga, porque tiene que esperar a mamá o porque pasan los coches y tiene que ir de la mano porque papá y mamá le quieren mucho y no quieren que le pase nada.
3- No protesta cuando llega la hora de dormir y apagamos la tele o dejamos de leer cuentos o colocamos a Guau Guau en la mesa hasta la mañana siguiente. Superamor se tumba tranquilo y hace que está durmiendo (con ruido de ronquido y todo) para que sepas que sabe perfectamente lo que toca ahora.
4- Superamor tiene un superpoder especial para divisar aviones en el cielo por muy lejos que éstos estén volando.
5- No es rencoroso. Como todo ser humano se enfada cuando no se sale con la suya, pero es un niño fácil de contentar con cualquier otra cosa.
6- Aunque madruga duerme del tirón, plácidamente durante toda la noche.
7- Le encantan los animales, los perros, los pájaros… se vuelve loco, sobre todo, cuando se mueven y puede verles correr, saltar, ladrar, nadar… Se tiraría horas viendo las peceras en la tienda de animales del barrio.
8- Es generoso, siempre nos da un trozo de galleta o una cucharada de yogur, aunque le estén sabiendo a gloria.
9-Ya toma sus pequeñas decisiones, por ejemplo, cuando ya no quiere comer más se quita (o al menos lo intenta) el babero. Es su manera de decirme que ya ha tenido suficiente. Y como come fenomenal…¡¡el manda!!
10- Recoge los juguetes el 90% de las veces que se lo pides, aunque a veces haya que insistir.
11- Tiene mucha paciencia con papá y mamá, que se empeñan en hacer cosas de mayores como ir a la compra o sentarse en una terraza en vez de ir al parque.
12- Superamor nos quiere tanto que quiere ser como nosotros, por eso imita nuestras posturas, quiere pintarse las uñas de los pies de colores como mamá y le hace cosquillas a los muñecos como nosotros se las hacemos a él.
13- Sabe hacer el león, el pingüino, la vaca, el perro, el elefante, el cocodrilo, el canguro, el mono y el pajarito.
14- Desayuna, come, merienda y cena fenomenal, incluso aunque haya comido gusanitos entre horas.
15 – Es cariñoso, mimoso, tierno y super super achuchable. Sus abrazos valen todo el oro del mundo.
16 – Tiene unos ojos enormes, vivos y muy expresivos.
17 – No le da nada de miedo la piscina, se lo pasa en grande porque se encuentra muy a gusto en el agua. Le encante tirarse desde el bordillo, mamá dice preparados y el añade itoooo ….. ya!!!. Y aunque meta la cabeza no se asusta ni traga agua.
18- Superamor dice cuatro palabras en inglés: Snow, Teeth, Go y Bug. Las ha aprendido con la tele, que ya que no se puede evitar que la vea, al menos le ponemos series (Peppa Pig y Singning Time) en inglés. Lo mejor es que cuanto ve que mamá o papá se lavan los dientes automáticamente nos dice “teeth” para que le demos su cepillito, que para que sea de verdad, tiene que llevar pasta y todo.
19 – Los fines de semana nos ayuda a recoger la mesa del desayuno llevando algunas cosas, como la mantequilla o las servilletas, a la cocina. También ayuda a mamá a cocinar algunos días, a batir los huevos o a echar la fruta en la papilla para su merienda.
20 - Tiene una memoria asombrosa, me acuerdo un día, este invierno, que estaba como loca buscando su gorro por toda la casa, cuando de repente vino hacia mí con él en la mano…. O cuando reconoció, semanas después, al hombre que estuvo jugando con él en las terracitas del barrio… Si no es por él, nosotros ni nos damos cuenta.
En resumidas cuentas, que mi niño es lo máximo de lo máximo en niños de casi dos años…
Y la clave está en eso, es no olvidar que es un niño pequeño que se comporta como tal.
Y sus superabrazos?. Eh?
ResponderEliminarEs precioso todo lo que dices!
ResponderEliminarY es verdad!,
Por qué las madres se quejan de los hijos tanto?,
por qué están deseando que empiece el cole antes de que termine el verano?
Por qué están deseando dejarlos un mes con los abuelos para descansar?
Descansar?, de qué? de ser madres? Si apenas nos da tiempo de ser madres, trabajando fuera de casa unas 8 horas, limpiar la casa y comprar...
Por qué entonces, luego sólo vemos los fallos de los hijos, en lugar de disfrutar el máximo de horas con ellos antes de que crezcan y lleguen a la adolescencia... que entonces sí que nos vamos a quejar, sí!
Me ha parecido genial tu entrada. Un besazo!
Estaba acordándome de esta entrada tuya cuando me ha entrado este libro. Por lo que dicen creo que puede gustarte.
ResponderEliminarhttp://www.mamalibro.com/libro/978-84-493-2350-8/como-no-ser-una-madre-perfecta.html